Un sistema de detección de gases que funcione correctamente es un elemento indispensable para garantizar la seguridad en cualquier lugar donde se utilicen gases. Para garantizar la seguridad, hay varios aspectos que debes tener en cuenta antes de comprar un detector de gas. Los gases más utilizados, como los inflamables o el gas licuado de petróleo, son indetectables a simple vista y extremadamente inestables en determinadas condiciones. Para facilitar su identificación, se les añade un odorante de olor intenso —aunque, en cualquier caso, el gas en sí no tiene olor—. Esto permite que el olfato humano actúe como localizador de gas.
Sin embargo, hay algunas razones por las que la nariz humana no es suficiente:
- Un marco de localización de gases debidamente introducido y mantenido puede distinguir las fugas con mayor rapidez y fiabilidad que el olfato humano. Cuanto antes se actúe, más fácil será limitar la magnitud del vertido.
- Por lo general, puede que alguien no esté disponible cuando se produce un agujero. Puede ocurrir sin ninguna previsión.
Un derrame de gas inflamable se convierte en un riesgo de explosión cuando la proporción entre el gas y el aire ambiental de la habitación permite que prenda. Si hay un exceso de aire, el gas no está lo suficientemente concentrado como para representar un peligro. Si hay mucho gas, no hay suficiente oxígeno para ayudar a que se encienda. Así, cuando el volumen de gas en una habitación está dentro de unos índices seguros (conocidos como Límite Inferior de Explosión (LIE) y Límite Superior de Explosión (LSE)) del aire climático, tiene las condiciones esenciales para encenderse y detonar si se produce un fogonazo.
Numerosas escuelas, por ejemplo, utilizan GLP para los quemadores de sus instalaciones de investigación. Una buena regla general a seguir es la siguiente: si en una estancia hay una tubería de gas, un acoplamiento o una válvula, dicha estancia presenta un riesgo potencial de fuga y debe estar equipada con al menos un detector de gas. En definitiva, en cualquier lugar donde dos partes distintas se conecten entre sí en una instalación de gas, puede producirse una fuga que provoque la salida de una cantidad pequeña o grande de gas. ¡Los sótanos y las estancias con antorchas abiertas o ventilación limitada requieren una atención especial!
Independientemente de si dispone de un sistema de detección de gases adecuado, los sensores de muchos detectores de gases tienen una vida útil normal de aproximadamente 5 años. Si su sistema tiene más antigüedad, es importante que lo revise o lo sustituya. Un detector de gases averiado solo da la falsa sensación de que todo va bien, lo que supone un auténtico peligro para la seguridad. MRU Instruments te ofrece sin complicaciones su detector de gas de primera calidad, que se adapta perfectamente a todas tus necesidades.




